Prueba de varilla corroída en mecanismo de dirección inadmisible por no formar parte de informe pericial

Descarga y lee el documento: Santos-Rodríguez v. SeaStar Solutions

Con ello, el Tribunal Federal del Distrito de Puerto Rico desestimó la demanda entablada por el Sr. Bernardino Santos Rodríguez y sus familiares. Los demandantes apelaron. Este pasado 8 de junio, el juez Juan Torruella del Tribunal de Apelaciones del Primer Circuito confirmó la determinación del Tribunal de Distrito con su opinión escrita.

Según la demanda, Bernardino Santos Rodríguez estaba en el bote de Raúl Viera Torres navegando cerca de Guayama. Mientras el bote estaba en movimiento, se desprendió la varilla que conecta el motor derecho con el volante.

El bote perdió el control y Santos Rodríguez fue expulsado del bote. A raíz del incidente, Santos Rodríguez sostuvo múltiples heridas y quedó parapléjico.

En la demanda también figuraban como demandantes unos familiares de Santos Rodríguez, a pesar de no haber estado en el bote al momento del accidente.

Luego de que se examinase lo relacionado con el accidente, Santos y sus familiares demandaron a la compañía que manufacturó el mecanismo de dirección, Seastar Solutions. La evaluación concluyó que el accidente ocurrió porque la varilla se rompió por causa de que estaba corroída.

Como cuestión de hecho, el manual del sistema de dirección mencionaba la necesidad de proveer mantenimiento cada cierto tiempo, pero no expecificaba nada sobre la posibilidad de que la varilla pudiese corroerse.

La demanda responsabilizó a Seastar de que el accidente lo causó un defecto de diseño en el sistema de dirección. También alegaron que Seastar era responsable fallar a su deber de advertir sobre la posibilidad que la varilla sufriera corrosión.

El Tribunal Federal de Distrito de Puerto Rico desestimó la demanda sumariamente al determinar que no estaban los elementos para las causas de acción. Según el Tribunal, el perito no había identificado un solo defecto de diseño en el mecanismo de dirección en su informe pericial, y tampoco no había prueba de que ninguna de las personas encargadas del mantenimiento del bote habían leído el manual u otras advertencias en el sistema de dirección.

El perito había expresado en deposición que Seastar había utilizado metal propenso a corroerse para la varilla. Sin embargo, el Tribunal de Distrito determinó que no era admisible porque dicha conclusión no constaba en su informe pericial.

Los demandantes apelaron, pero el Tribunal de Apelaciones del Primer Circuito dio la razón al Tribunal de Distrito. Para el Primer Circuito, la prueba de los demandantes se circunscribe a que algo estuvo mal, pero no tienen prueba de que fue por causa de alguna omisión por Seastar.

por el Lcdo. Cristian González

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