ACLU solicita que demanda por separación de familias inmigrantes se convierta en demanda de clase

La Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU, por sus siglas en inglés) demandó al Servicio de Inmigración y Aduanas de Estados Unidos por la separación forzosa y sin razón legítima de una madre de su hija. Ahora esperan que esa demanda sea certificada como una demanda de clase, que involucre a las miles de familias inmigrantes que han sido separadas.

La organización de derechos civiles solicitó que una demanda ya existente se certificara como una demanda de clase. La misma fue presentada en representación de una solicitante de asilo anónima, proveniente del Congo, que alegadamente fue detenida por meses -a más de 2,000 millas de distancia de su hija de siete años-.

La demandante anónima está identificada como L. La mujer abandonó la República Democrática del Congo con su hija pequeña, y llegó hasta la frontera entre México y California en noviembre de 2017. Acto seguido, quiso solicitar asilo y aprobó la entrevista inicial con el oficial de aduanas. Luego, fue retenida en un centro de detención en el área de San Diego.

Según National Public Radio, menos de una semana después de haber llegado a la frontera, su hija fue separada a la fuerza de ella y llevada a un centro de detención en Chicago para menores que no están acompañados. Según la demanda, cuando la menor fue separada de su madre, estaba gritando, llorando y suplicando a los guardias que no se la llevaran. Esa fue la última vez que madre e hija se vieron.

Un oficial de inmigración manifestó a National Public Radio que la agencia no tiene una política de separar a mujeres y niños. No obstante, retiene la autoridad para hacerlo en ciertas circunstancias particulares, para proteger a los niños de posibles actividades de contrabando y tráfico de drogas.

“Solicitamos que los medios de comunicación y el público traten con el nivel de escepticismo que merecen aquellos grupos que alegan que estamos separando a mujeres y niños por otras razones que no sean proteger a los niños”, expresó el oficial.

Sin embargo, la ACLU dijo que las presuntas separaciones “no tienen un propósito legítimo, ni tampoco tienen un interés gubernamental apremiante”.

“Ya sea que la administración Trump quiera o no llamar a esto una ‘política’, ciertamente es una práctica generalizada de arrancar a los niños de sus padres. Una demanda nacional de clase es apropiada porque se trata es una práctica (a nivel) nacional”, señaló Lee Gelernt, subdirector del Proyecto de Derechos de Inmigrantes de la ACLU.

La ACLU alega en su demanda que las administraciones anteriores “no tenían la práctica de separar por la fuerza a los padres de sus hijos pequeños”. Agregó que los padres involucrados en la demanda nunca recibieron señalamientos negativos sobre cómo cuidaban a sus hijos.

Aunque se desconoce la cifra exacta de familias que han sido separadas, la información ha generado críticas muy severas hacia la administración del presidente Donald Trump, y la forma en que se manejan los asuntos de inmigración bajo su mandato.

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