6 consejos sobre lenguaje corporal para ganar un caso en el tribunal

El lenguaje corporal es un medio de comunicación, a través de cual las personas pueden transmitir lo que piensan y sienten, sin pronunciar una sola palabra. Esto es muy importante ya que el lenguaje corporal es un medio de comunicación y en él se refleja la identidad de cada persona.

En ocasiones, el lenguaje corporal transmite más que la palabra hablada, por ello es imprescindible aprender a dominarle. Para los abogados es realmente importante ya que dependen mucho del lenguaje corporal a la hora de ejecutar en vistas y juicios. El lenguaje corporal que utilicen a la hora de entrevistar a clientes es igualmente importante ya que ello puede lograr la contratación de un caso o que el cliente no se sienta confiado.

Allison Leotta, ex fiscal federal y autora de cinco novelas, publicó un artículo en ABA Journal en el que resalta la importancia del lenguaje corporal para los abogados. A continuación algunos de sus consejos:

  1. Manténgase en personaje, incluso cuando no esté dirigiéndose al tribunal: “Su audiencia, el jurado o el juez, lo está observando desde el momento en que entra, mucho antes de que usted diga algo. Es para eso que el juez o el jurado están allí. Quien juzgue no puede verificar su teléfono, hablar con funcionarios o entre jurados, o hacer otra cosa, que no sea atender lo que usted tenga que decir.  Ellos notarán todo lo que hace y sacarán conclusiones sobre quién es”.
  2. Mírese en el espejo para estudiar su expresión neutral y descansada: “¿Es realmente neutral? ¿O parece que acaba de discutir con alguien? La clave para una buena conducta en el tribunal para hombres y mujeres es parecer digno de confianza. Si los miembros del jurado piensan que es desagradable, es menos probable que confíen en usted”.
  3. Trate de mantener una sonrisa sutil y compuesta en todo momento. “Practique en el espejo. No quiere parecer una persona loca. Podría descubrir que una sonrisa sutil y practicada se ve más amigable y emana más confianza que su expresión natural en reposo. Hay un ‘slogan’ de un anuncio de desodorantes, que dice: ‘Nunca dejes que te vean sudar’. ¿Su testigo estrella comete errores al ser contrainterrogado? ¡Sonría! Utilice tu sonrisa sutil y practicada. ¿Un testimonio inesperado le sorprende? Utilice tu sonrisa sutil. Si frunce el ceño o muestra sorpresa, un jurado puede concluir que piensa que su caso se ha afectado. En cambio, si mantiene su sonrisa neutral y sutil, ello comunica que todo va bien de su lado, tal como esperaba y cómo lo había planificado”.
  4. Mátelos con amabilidad: “Sea amable con todos en la sala del tribunal. La bondad hace que el mundo sea un lugar mejor, y le hace una persona más feliz. Pero si eso no es suficiente para convencerle, considere esto: la bondad le hace más propenso a ganar su caso. Cuando los miembros del jurado piensan que es una buena persona, le darán el beneficio de la duda y atribuirán buena intención a lo que dice. Si creen que es desagradable o deshonesto, no le darán valor a lo que dice”.
  5. Sea como Clint Eastwood: “Siempre actúe de forma considerada con el jurado. Si el Jurado número 2 tiene un ataque de tos, sugiera un descanso o pregunte al juez si el jurado puede tomar agua. Desee salud a aquel que estornude. ‘Un abogado que representó al National Enquirer me contó acerca de un juicio en el que Clint Eastwood demandó al tabloide. Durante el testimonio del actor, un jurado anciano estornudó. Eastwood se detuvo en medio de la frase y se volvió hacia el miembro del jurado, y mirándole a los ojos le dijo: Dios le bendiga, señora. Al ver la reacción de la señora, el abogado expresó que supo que había perdido el caso'”.
  6. Trabaje en tu tono de voz: “Luché durante años para encontrar el mío. Estaba dividida entre parecer demasiado joven, demasiado académica o demasiado estridente (otra trampa femenina). Usted quiere parecer inteligente pero no encantador, cálido pero no empalagoso, apasionado pero calmado. Es un acto de equilibrio difícil para cualquier persona, pero es especialmente difícil para los abogados jóvenes y para las mujeres litigantes”. Según Leotta, encontró su tono ideal pensando que se estaba comunicando con su suegra: una mujer inteligente, empática, a quien quería y admiraba. “Argumentar ante un receptor ideal, cuya inteligencia respete, sacará lo mejor de usted”.

La autora finalizar puntualizando que el lenguaje corporal puede contribuir o lastimar su caso. “La clave es estar consciente del mensaje que quiere enviar”, finalizó.

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