NOTICIAS U.S. Court of Appeals 1st Circuit

Boston confirma validez de sentencia impuesta mediante videoconferencia

El acusado apeló al Primer Circuito por varias razones, incluyendo que la celebración de la videoconferencia se hizo en violación a las reglas federales de procedimiento penal y en violación a la ley federal de Ayuda, Alivio y Seguridad Económica contra el coronavirus.

Por: Daniel Rivera Vargas

El Tribunal de Apelaciones para el Primer Circuito, en Boston, confirmó una sentencia del juez Francisco Besosa que era impugnada por un hombre en parte porque la vista se celebró mediante videoconferencia.

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Según los hechos de la opinión de 23 páginas emitida el pasado 30 de diciembre de 2021 por un panel de jueces y juezas del Primer Circuito, agentes vieron en el 2019 cerca de la ventana de un apartamento un arma de fuego y municiones. Fueron autorizados a entrar por una persona que vivía en la residencia, y quien en ese momento estaba con su pareja, Hermín Rodríguez Monserrate, apodado «Cano» o «Canito», y las autoridades ocuparon marihuana, máscaras, municiones, un radio escáner.

Rodríguez Monserrate, quien estaba en probatoria federal, aceptó que la mayoría de las cosas ocupadas eran suyas. La pareja de Rodríguez Monserrate dijo que el arma era de Rodríguez Monserrate, y esto nunca fue disputado, según el Primer Circuito.

El hombre llegó a un acuerdo con la fiscalía y, en una vista presencial en agosto de 2020, se declaró culpable por tener municiones a pesar de ser un convicto federal, pero la vista de sentencia, en la que también se discutiría su violación de probatoria se pautó para agosto de 2020, ya en plena pandemia. Entonces, el juez del caso, Francisco Besosa, le pidió al acusado su aprobación para que la vista fuera por videoconferencia, y Rodríguez Monserrate aceptó, tanto mediante moción como de forma oral durante la vista.

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Besosa sentenció a Rodríguez Monserrate al máximo de la posible sentencia en ambos casos: en el de armas, aunque el acuerdo con fiscalía -que no obliga a un juez- era por 30 meses, el juez sentenció a 37 meses de cárcel; mientras que en la probatoria, aunque la fiscalía entendía que debían ser 10 meses, el oficial probatorio calculó por separado que podían ser entre 12 a 18 meses, y el juez impuso 18 meses. Ambas sentencias serían consecutivas, así que Rodríguez Monserrate enfrenta 56 meses, o casi 5 años en prisión. Además, en el caso de armas se le imponía la condición de terminar la escuela superior.

Rodríguez Monserrate apeló al Primer Circuito por varias razones, incluyendo que la celebración de la videoconferencia se hizo en violación a las reglas federales de procedimiento penal y en violación a la ley federal de Ayuda, Alivio y Seguridad Económica contra el coronavirus (CARES act).

El panel apelativo recordó que el acusado consintió a la celebración de la vista mediante videoconferencia, y que no había hecho estas alegaciones en la corte de distrito, sino que por primera vez las argumentaba a nivel apelativo, y que en algunos de los planteamientos no los argumentó adecuadamente, por lo que fueron renunciados.

Sobre la videoconferencia, el Primer Circuito dijo que Rodríguez Monserrate brevemente dijo que la celebración de la vista mediante esta forma “impactaba su derecho a una efectiva y significativa asistencia de abogado”, pero que no hizo ese argumento ante el juez Besosa, ni disputó que el juez le dijo al acusado que, si deseaba un momento en privado con el acusado, se lo dijera para así permitirlo.

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Asimismo, Rodríguez Monserrate tampoco elaboró en la apelación como el formato de videoconferencia afectaba su habilidad de recibir asistencia de abogado, por lo que conforme a la jurisprudencia del primer circuito esto implica que se trata de un asunto renunciados cuando “no está acompañado de algún esfuerzo de desarrollar argumento”.

En otro momento de la opinión, relacionado a la sentencia por armas mediante videoconferencia, el Primer Circuito indicó que “no vemos un error atroz que se eleve al nivel de fracaso de la justicia”.

Aun cuando el juez pudiera no haber cumplido con los requisitos de la ley Cares para videoconferencia, que tiene exigencias adicionales a las de las reglas federales de procedimiento penal para las videoconferencias, no es “un caso atroz que permita la excepción de fracaso de la justicia”.

“Rodríguez ha fallado en persuadirnos que el proceso vía videoconferencia durante una pandemia global con el expreso consentimiento del acusado constituye un error suficientemente grave…”, indicó el foro apelativo federal.

El convicto Rodríguez Monserrate también solicitó una sentencia más corta, pero el Primer Circuito confirmó porque estaba dentro de los márgenes de las guías de sentencia.

Sobre el requisito impuesto para una futura probatoria de que termine la escuela superior cuando, según el acusado, tiene una discapacidad educativa documentada y fracasó cuatro veces en completar el cuarto grado de escuela elemental, el Primer Circuito dijo que el acusado tenía tres años para tratar de terminar su escuela superior, por lo que, si no logra completar este requisito educativo, podría plantear el asunto en el futuro.

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