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«Mi bebito fiu fiu»: parodia vs. sátira

Por el Lcdo. Alexiomar D. Rodríguez-López

Hoy día nadie se escapa de reclamaciones por copyright, ni “Mi bebito fiu fiu”. 

Esta es una de las canciones más virales en TikTok en los últimos días, y con razón. 

Además de que Tito Silva y Tefi C., crearon el tema inspirado en un escándalo político entre el expresidente de Perú y su presunta amante y excandidata al Congreso de Perú, utilizaron como base la canción «Thank You» de Dido.  

Abro paréntesis para dejarte saber que verás a algunas personas hacer referencia a la canción de Eminem en colaboración con Dido, «Stan», porque es más famosa. Pero, para propósitos de esta nota, es lo mismo. 

En una entrevista con Henry Spencer, Tito Silva reconoció que no pidió permiso para utilizar la canción como base, pero dijo entender que “según las leyes … es totalmente legal y lícito hacer parodias de canciones sin necesidad de un permiso”. Luego de esa entrevista, Spotify removió el tema y Tito Silva removió la canción de su canal de YouTube y demás plataformas de redes sociales. 

Entonces, la pregunta aquí es la siguiente: ¿es verdad que “según las leyes … es totalmente legal y lícito hacer parodias de canciones sin necesidad de permiso”? 

Cómo dice una compañera: “mjmmm… depeeeende”. 🤔

Copyright 101

A modo de repaso, la ley de copyright protege composiciones musicales y grabaciones, entre otras obras creativas. 

Tanto la composición musical (i.e., la combinación particular de letra, melodía, y ritmo) como el máster (i.e., la grabación particular de una interpretación) tienen su propio copyright.

Entre los derechos exclusivos del dueño del copyright están evitar que otra persona: (1) copie o reproduzca el material protegido, (2) haga trabajos derivados, (3) distribuya la obra, entre otros

Cada uno de estos derechos, individual o colectivamente, puede ser objeto de acuerdos y licencias. 

Fair Use 101

La doctrina de uso justo (en inglés, fair use) es una defensa que se levanta en casos donde se alega infracción por copyright. Esta doctrina opera como una defensa afirmativa en los tribunales y usualmente se configura si el uso que se le da a una obra protegida es para algunos de los siguientes propósitos: (1) crítica, (2) comentarios, (3) noticiero, (4) educación e (5) investigación.

En caso de que no se configure alguna de las categorías anteriores, los tribunales analizarán los siguientes elementos para determinar si hubo o no uso justo: (1) el propósito y la naturaleza del uso del contenido, incluyendo si tiene fin comercial o educativo; (2) la naturaleza del material protegido; (3) la cantidad o proporción del contenido que se utilizó; y (4) el efecto real o potencial del contenido en el mercado. El peso de la prueba para demostrar uso justo recae en la parte demandada. 

Parodia vs sátira

Aunque ambas, la parodia y la sátira utilizan el humor en comentarios y críticas, hay una distinción importante entre la definición de estas. La parodia se define como una “imitación burlesca de un género, de una obra artística o literaria, del estilo de un escritor, o de los gestos o manera de ser de una persona”.  

De otra parte, la sátira se enfoca en exponer y criticar costumbres, vicios, y otros temas sociales, políticos y de actualidad, con intención moralizadora, lúdica o meramente burlesca.

Es decir, el propósito de la parodia es comentar sobre o criticar el trabajo que es objeto de la parodia, mientras que la sátira se enfoca en otros temas. 

Por ende, diversas fuentes concluyen que la parodia tiene más probabilidades de caer bajo “uso justo” que la sátira. 

En palabras del Tribunal Supremo de los Estados Unidos, “[l]a parodia necesita imitar un original para expresar su punto, y, por lo tanto, tiene algún derecho a usar la creación de la imaginación de su víctima, mientras que la sátira puede valerse por sí misma y, como resultado, requiere una justificación para el acto mismo de tomar prestado”. Campbell v. Acuff-Rose Music, Inc., 510 U.S. 569 (1994). 

Mi opinión…

Mi opinión es que “Mi bebito fiu fiu” es una sátira del escándalo político y no una parodia de las canciones «Thank You» de Dido ni «Stan» de Eminem. 

Para la próxima…

Si vas a utilizar la melodía o parte de una canción, debes comunicarte con los compositores o sus editoras. ¿Cómo? Simple. Ve a Songview, la base de datos conjunta de ASCAP y BMI, busca la canción que quieres utilizar, identifica a las partes con derecho y contáctalas. En el caso que quieres utilizar una muestra o grabación de sonido, entonces contacta a la disquera o titular de los derechos del máster.