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Boston ordena revisar años de cárcel impuestos

La fiscalía recomendó la sentencia más severa recomendada (24 meses), pero el juez decidió sentenciar a 30 meses de cárcel.

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Por Daniel Rivera Vargas

El Tribunal de Apelaciones para el Primer Circuito en Boston ordenó al juez federal Francisco A. Besosa revisar una sentencia para que clarifique por qué le impuso más años de cárcel que los recomendados en las guías de sentencia o por la fiscalía federal.

La opinión firmada por el juez apelativo Gustavo Gelpí establece que no es una determinación sobre los méritos de los argumentos del condenado, pero que «cuando, como aquí, el récord admite una posible ambigüedad, nuestra práctica es devolver el caso para un propósito limitado».

Lee la determinación aquí.

En el caso US v. José A. Méndez Rodríguez, según los hechos expuestos por Boston, la persona fue supuestamente sorprendida con un arma de fuego por agentes de la policía en medio de un patrullaje preventivo. Específicamente, los agentes lo vieron entrar a un negocio de venta de bebidas en Canóvanas con una pistola en la cintura.

Según el resumen de los jueces apelativos, que incluye a Gelpí, Howard y Thompson, cuando los agentes se acercaron a pedirle su licencia de arma de fuego, Méndez Rodríguez admitió que no tenía y que la pistola era ilegal. Se trataba de una Glock modificada para disparar de forma automática que estaba cargada y el sujeto tenía además en su poder dos cargadores adicionales, uno con 21 balas y el otro con 22.

A Méndez Rodríguez los policías lo arrestaron, lo llevaron al cuartel, el sujeto renunció a sus derechos a no hablar bajo la protección de las Advertencias Miranda y dijo que la compró dos semanas antes por $1,2000, que desconocía que estaba modificada, y que lo hizo para protegerse porque vivía «en un vecindario peligroso».

Las autoridades federales asumieron jurisdicción y el 5 de septiembre de 2019 un gran jurado federal lo acusó de un cargo por la posesión del arma de fuego y tres meses después, el 13 de enero de 2020 ya se estaba declarando culpable. Tomando en cuenta que el sujeto no tenía antecedentes penales y que aceptó responsabilidad, el informe presentencia de su oficial probatorio indicó que la guía de sentencia aplicable fluctúa entre 18 a 24 meses de prisión.

En la vista de sentencia, el abogado de Méndez Rodríguez pidió que la sentencia fuera en probatoria «por ser un primer ofensor», mientras la fiscalía recomendó la sentencia más severa recomendada, los 24 meses. Sin embargo, el juez Besosa decidió sentenciar a 30 meses de cárcel porque «reflejaba la seriedad de la ofensa».

Cuando la defensa del acusado objetó la sentencia más severa, el juez respondió que consideró las municiones adicionales y recordó que «las guías no son mandatorias».

Al evaluar la apelación, Boston no pareció convencido por el razonamiento del juez.

«No queda claro en el récord las razones consideradas por el tribunal para imponer la variación (adicional) de seis meses de sentencia», indicó Boston.

Las razones para variar la sentencia pueden ser múltiples, como el lugar del crimen o las balas adicionales, pero “el (juez de) distrito no especificó en corte abierta, con suficiente especificidad las razones por las que decidió este asunto particular que… impactó la sentencia”, sostiene la determinación judicial.