¿Se puede reparar un sistema jurídico roto?

We’ve been trained to squint into a legal microscope, hoping that we can judge any dispute against the standard of a perfect society, where everyone will agree what’s fair, and where accidents will be extinct, risk will be no more.

Philip K. Howard

Philip K. Howard / Foto: www.ted.com

Philip K. Howard es un escritor y abogado estadounidense que estudia cómo el sistema judicial ha paralizado muchas relaciones profesionales, como son, por ejemplo, la de un médico y su paciente, o la de un profesor y sus estudiantes, debido a un miedo emergente a las demandas. Howard es fundador de la coalición reformista no partidista Common Good, una organización que se dedica a ofrecer nuevas ideas para revisar y reformar distintos aspectos del sistema jurídico de los Estados Unidos. Además de ser un proponente de reforma legal y gubernamental en los Estados Unidos, Howard es autor de más de cuatro libros, incluyendo su más exitoso, The Death of Common Sense (1994), en el cual aboga que la ley, en vez de proteger nuestro libre albedrío, lo ha sustituido. También explica cómo un sistema legal extremadamente detallado tiene efectos similares a lo que se conoce como “planificación central”, o un sistema económico donde existe un gobierno centralizado que controla extensivamente el manejo de la economía, incluyendo la organización de la producción y su distribución.

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En su charla de TEDx —Four Ways to Fix a Broken Legal System (2010)—Howard aboga por una revisión del sistema jurídico actual, y propone cuatro maneras de arreglar y simplificar el sistema legal. La primera alternativa establece la necesidad de que cada persona tiene que juzgar la ley por los efectos que tiene en la sociedad y no por disputas personales. La segunda de sus propuestas se centra en el concepto de confianza en la ley; sostiene que hay que humanizar más el sistema jurídico porque la falta de confianza tiende a llevar al miedo en un sistema legal que está hecho con el propósito de proteger la libertad de cada persona. En tercer lugar, Howard defiende la idea de que la ley tiene que establecer ciertos parámetros para proteger, lo que él llama, un campo de libertad abierto, y no para interceder en cada disputa personal. La última y cuarta propuesta está directamente relacionada al concepto de confianza de la segunda. En esta ocasión, Howard afirma que el sistema jurídico tiene que restaurar la autoridad en los jueces y oficiales para interpretar y practicar la ley dentro de un espacio razonable.

por Héctor Meléndez Franco

Vea la charla aquí:

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