Ley de Puerto Rico

Distintivo de denominación de café 100% de Puerto Rico

Descargar documento: Crea la Ley de las Denominaciones de Café

Establece las denominaciones y términos descriptivos con que se mercadeará el café como 100% de Puerto Rico para preservar el prestigio de la industria cafetalera del país y posicionar el café puertorriqueño a nivel internacional. Adopta los parámetros de calidad establecidos por el «Specialty Coffee Association of Americ» (SCAA). Deroga la Ley que regula la rotulación y mercadeo del café.

EXPOSICIÓN DE MOTIVOS

El café se ha cultivado en Puerto Rico por más de doscientos setenta y cinco (275) años. Durante el siglo XIX, Puerto Rico contaba con todas las condiciones necesarias para sostener una industria vigorosa de café: tierra abundante, fuerza laboral, mercados internacionales favorables, precios de mercado relativamente altos y una clase de agricultores sofisticada, con conocimientos técnicos de cómo cosechar café de alta calidad. Aunque algunas de estas condiciones han cambiado, Puerto Rico sigue contando con una zona cafetalera amplia que abarca varios municipios, entre ellos Yauco, Adjuntas, Jayuya, Ciales, Lares, Maricao, Las Marías, San Sebastián y Utuado. En cada uno de estos pueblos se cosechan granos de café con su aroma y sabor peculiar debido a sus características topográficas y edáficas únicas. Las condiciones naturales de Puerto Rico le permiten producir café de la más alta calidad, capaz de competir en los mercados de café más sofisticados y con mayor potencial de demanda. Actualmente, el café es uno de los productos más valiosos para el comercio y la exportación de nivel internacional, posicionándose secundario sólo ante el petróleo. Además, la demanda para buena calidad de café parece aumentar cada año. A pesar de las buenas condiciones que tiene Puerto Rico para la cosecha del café, la industria cafetalera ha decaído de manera abrupta en los últimos años debido a una diversidad de factores, como distorsiones en el mercado laboral, eventos naturales, disponibilidad de café extranjero de menor costo y, en muchas ocasiones, de menor calidad, y falta de rigurosidad a la hora de establecer controles en lo que se puede mercadear como «café de Puerto Rico», muchas veces con un contenido alto de café extranjero. Otro de los obstáculos que ha tenido Puerto Rico para poder competir en el mercado internacional, sobre todo en el mercado de café de alta calidad, es la pobre protección de su marca como país y de la inexistencia de una denominación de origen y calidad con fuerza de ley que protejan su nombre y prestigio, para asegurar y crear una demanda por el producto en mercados extranjeros.Nada tiene el potencial de desprestigiar y dañar más la industria del café que permitir que se mercadée café extranjero como café puertorriqueño y permitir que se utilicen términos de «alta calidad» o «gourmet» en las etiquetas, cuando los productos no son de alta calidad. Obstáculos como estos han sido superados en el pasado por competidores de Puerto Rico que han protegido el nombre, prestigio y calidad de su café, como Colombia, Jamaica y Hawaii. Para lograr establecer una industria completa enfocada en la exportación de café de alta calidad, el País necesita de nuevos parámetros que lo permitan. Para poder restaurar la desaparición de la industria es de suma importancia que se reconsidere el enfoque económico que se le da a la agricultura y, además, se reconozca la importancia de la misma para el desarrollo económico del País. Esta Asamblea Legislativa entiende que para poder revitalizar la industria del café en Puerto Rico resulta indispensable crear la «Ley de Denominaciones de Origen del Café» lo que redundaría en beneficios para el desarrollo económico, para revitalizar la agricultura y para el crecimiento de la industria del café internacionalmente. Además, con el mismo objetivo de potenciar la exportación y mejorar la protección y proyección del café puertorriqueño, esta legislación adopta los parámetros de calidad establecidos por el Specialty Coffee Association of America («SCAA») para así uniformar los parámetros que rigen en Puerto Rico con los estándares que se utilizan a nivel internacional, siendo estos ampliamente conocidos en el mercado mundial del café.