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De la escuela pública a Derecho: un enlace con la justicia

Alejandra Zayas Pérez conversó con sobre cómo el pro bono Enlace con Escuelas Públicas impactó su vida y el rol del programa en el acceso a la educación.

Por Valeria Alicea Guzmán

Han pasado varios años desde que Alejandra Zayas Pérez participó en Enlace con Escuelas Públicas de la Escuela de Derecho de la Universidad de Puerto Rico (UPR). Un programa que busca familiarizar a las y los estudiantes con el espacio universitario para que entiendan que, eso que ven lejos e irreal, es tangible y accesible.

En una extensa conversación con Microjuris, la abogada rememoró el camino que tuvo que recorrer para lograr la admisión al primer centro docente del país. 

Cuando cursaba escuela superior tuvo la oportunidad de visitar la Escuela de Derecho de la UPR  por varios sábados para tomar los talleres que ofrece Enlace con Escuelas Públicas en la Escuela de Derecho. 

Recordó la primera vez que visitó el recinto. Quedó impresionada con la emblemática torre, los antiguos edificios y la diversidad de árboles. «Cuando llegué fue ‘wao, qué recinto más bello, que lugar tranquilo’. Sentí un sentido de pertenencia desde que llegué».

«Yo subía de Coamo. Tuve el privilegio de que mi mamá me pudiese llevar a Enlace todos los sábados. […] Tuve la dicha de que mi mamá siempre nos hablaba de la universidad, aunque la escuela no necesariamente. Como yo sabía que quería estudiar derecho y la Escuela estaba en Río Piedras, pues yo quería estudiar en Río Piedras», contó. 

Aunque siempre reconoció que su sueño era convertirse en abogada, Zayas Pérez confesó  que el proceso para solicitar a la Escuela de Derecho fue uno difícil.

«Difícil en el sentido de que realmente no pensaba que lo podía lograr. Lamentablemente, desde que una está en la escuela pública pues nos dicen siempre que a la UPR Derecho se entra por pala, que allí no entra todo el mundo. En el momento en el que a una le toca solicitar se cuestiona todas esas cosas porque soy de escuela pública, no soy del área metro, no sé si vaya a dar el grado en la Escuela. Una se cuestiona mucho la capacidad de una misma», aseguró. 

¿Qué significa ser de escuela pública?

– Ser estudiante de escuela pública significa enfrentar constantemente retos.  

«Aunque no nos guste aceptarlo entramos con varias desventajas. Desventajas económicas, desventajas sociales, desventajas académicas porque no tenemos el mismo acceso a la información lamentablemente. Quizás para quienes no estudiaron en escuela pública tuvieron la oportunidad de algo tan simple como visitar la escuela anteriormente o conocer un abogado o abogada».

Al igual que otros compañeros y compañeras de escuela pública, Zayas Pérez fue la primera generación que estudió derecho. Confesó que era un asunto que dificulta el proceso académico porque «cuando uno tiene una duda no sabes a quién preguntar».

Asimismo, en su paso por la Escuela de Derecho, recibió comentarios desalentadores por provenir de escuela pública.

«Quizás para una persona que no viene de escuela pública no lo siente ofensivo. Son comentarios que hieren porque son comentarios como las microagresiones,  el machismo, el racismo. Es un tipo de discrimen hacia las personas que estudian en escuela pública. Es como inconcebible casi porque son 1 de cada 100 estudiantes que lograron entrar ahí». 

Ante los límites que enfrentan a las y los estudiantes del sistema de instrucción pública, programas como Enlace buscan erradicar las barreras al acceso a la educación. 

Según la abogada, la importancia de iniciativas como esta recae en la oportunidad que les brinda a las y los estudiantes para que vean la educación universitaria como una opción real. 

«Sin este tipo de programas quizás no hubiese llegado a la universidad. Quizás nunca hubiésemos visitado el recinto. Estas iniciativas son importantes porque incomodan, incomodan la norma, incomodan el status quo. A la gente que participa en ellos, les da un espacio para expandir sus conocimientos y de conocer personas», mencionó. 

En el rol de pro bonista

La exalumna del recinto de Río Piedras confesó que una de las mejores memorias que atesora de su participación como estudiante de Enlace con Escuelas Públicas fue la relación que cultivó con los pro bonistas. «Los pro bonistas hacen el pro bono y es lo que más te llevas más allá de lo que pudieras aprender de las clases», agregó. 

Por tanto, desde que Zayas Pérez recibió la carta de admisión a la Escuela de Derecho para el  2017, una de sus metas era fungir como pro bonista en el programa. 

«Es bien emocionante porque yo estuve en el lado de allá y reconozco y recuerdo con mucha admiración a mis pro bonistas pues yo sé que quizás esa es la manera en que ellos ven a uno. Por eso yo decidí ser probonista sin pensarlo dos veces, sin pensar en la carga académica. Yo sé que el programa sí funciona y sé lo mucho que puede ayudar a los jóvenes», expresó.  

El rol de pro bonista no se limita  a la participación en el programa, sino que se convierten en mentores para los y las jóvenes. 

«La profesión del derecho es una profesión de conexiones. Es un círculo de profesionales limitado, aunque otros comenten lo contrario. Una tiene que conocer gente. Estos espacios te permiten que, cuando estas en escuela superior, conocer estudiantes de derecho. Ya cuando estás en la universidad, estas personas ya son profesionales, trabajan y tienen herramientas que te pueden ayudar tanto en Derecho como en la vida. Te abre puertas», sostuvo Zayas Pérez, quien fue una de las primeras portavoces del pro bono en ser estudiante de escuela pública. 

Hacia el acceso a la justicia

Uno de los aspectos más importantes que Zayas Pérez resaltó en la entrevista fue lo agradecida que está de estudiar en escuela pública porque, pese a las dificultades, desarrolló una visión de vida diferente. 

«La escuela pública te da unas destrezas de vida y experiencias insustituibles y eso yo lo agradezco porque cuando sales al mundo laboral eso es lo que te ayuda a defenderte: tus experiencias y tu conocimiento de la sociedad», detalló. 

«Si yo no hubiese estudiado en escuela pública yo no supiera que hay gente que la pasa feo, que pasa hambre, que no tiene hogar  y no es porque quieren es que no pueden», añadió. 

Por su parte, la mentora del pro bono María L. Jiménez Colón destacó la importancia del programa para hacer de la profesión legal más diversa. Comentó que es indispensable tener personas representativas de distintos sectores sociales en la solución de conflictos en el país. 

«Los conflictos que tiene un grupo socioeconómico no necesariamente son los mismos que tienen otros más desventajados, aunque sea el mismo problema la intensidad es distinta. En la medida en que el gremio de los abogados y las abogadas se nutra de una diversidad mayor representativa de nuestra composición social pues adelanta el acceso a la justicia para las personas que menos acceso tienen», dijo.

La licenciada Jiménez Colón aseguró que por esta razón continuarán con la iniciativa para que las y los estudiantes consideren admisión a la Universidad de Puerto Rico y la Escuela de Derecho de la UPR como la opción para  sus estudios graduados en derecho.