Reglamento de Puerto Rico

Programas educativos sobre violencia doméstica para agresores con orden de protección en su contra

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Reglamento para la Revisión y Coordinación de Talleres Educativos al Amparo de la Ley 156-2012.

Dispone que el Tribunal tendrá discreción para imponer un programa o taller de educación a la persona contra quien se solicite y expida una orden de protección si se adviene en conocimiento de que existe una alta probabilidad de que la conducta de violencia doméstica se está llevando a cabo. Cubre requisitos del programa, registro de talleres autorizados, duración del taller, incumplimiento de orden de programa, costos, investigaciones, inspección de los expedientes de los participantes, certificación.

Este Reglamento se adopta con el propósito de cumplir con las obligaciones legales impuestas a la Oficina de la Procuradora de las Mujeres por mandato de la Ley Núm. 156-2012.

Con la promulgación de la Ley Núm.156, supra, y este Reglamento, se reconoce la necesidad de brindar alternativas de prevención para aquellos incidentes de violencia de género los cuales son identificados de manera temprana al momento de solicitarse y emitirse una orden de protección. Como muy bien dispone la propia ley objeto de este reglamento, el propósito principal es proveer una justicia «terapéutica» a la parte peticionada. Es una realidad que muchas víctimas de violencia de género como parte de su proceso de victimización no van a la policía y por muchas razones manifiestan no tener interés en radicar querella. Son los jueces quienes al momento de examinar la prueba que se les presenta para emitir o no una orden de protección, advienen en conocimiento de unos hechos que podrían requerir o sugerir la necesidad de que como medida terapéutica este peticionado pueda ser referido a un programa o taller de educación sobre el alcance de la Ley Núm. 54-1989 y sus efectos nocivo sobre la familia.

Sabemos que la violencia pone en detrimento la salud y seguridad de sus víctimas/sobrevivientes, y promueve una visión distorsionada de las relaciones en la cual se confunden el amor y la violencia, visualizando ésta como una alternativa correcta de resolver los conflictos. El manejo, la atención y las estrategias de prevención que implantemos para atender esta problemática, deben ser fruto de una respuesta multisectorial y responsiva a la realidad de las diversidades poblacionales. Este reglamento tiene como propósito además trabajar con las situaciones de violencia doméstica de manera preventiva y en etapas tempranas donde todavía pueden evitarse o minimizar eventos futuros. Igualmente tendrá como objetivo y como medida cautelar el reducir las violaciones a las órdenes de protección mediante el beneficio a tiempo de un taller o programa de educación. Conocido es que actualmente y por disposición de la Ley Núm. 54-1989, el proceso de desvió está disponible únicamente en aquellos casos donde ha sobrevenido una convicción por el medio correspondiente.

La educación sobre las órdenes de protección y la conducta constitutiva de violencia doméstica, no debe limitarse a los casos donde ya se procesa a la persona por conducta maltratante. Este proceso de educación debe estar disponible en aquellos casos donde los jueces advengan en conocimiento durante las peticiones de órdenes de protección de unos indicadores establecidos de que existe la probabilidad de que dicha conducta de violencia se está dando. Exposición de Motivos Ley Núm. 156-2012.

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