La Ley de Cabotaje: un asunto crítico para la energía

La Ley Jones es un asunto crítico para la energía ACTUALIZACIÓN:  Hawaii State House Introduces Jones Act Reform Measure
(21 de marzo de 2013)

A continuación presentamos un artículo publicado en el Hawaii Reporter acerca de la Ley de Cabotaje como obstáculo al transporte de energía que cita el caso particular de Puerto Rico y su plan de energía al intentar un cambio de petróleo a gas natural.

El fracaso de la Administración Obama en aprobar la construcción del Oleoducto de Keystone XL no es el único atasco de transporte que afecta negativamente en la producción, suministro y precio de la energía en Estados Unidos. Otro obstáculo fundamental para el transporte de energía es la Ley de Cabotaje.

Un provocador artículo publicado el 7 de marzo en el U.S. News and World Report acusa a la Ley Jones de causar el cierre de las refinerías de la costa este. Gregg Laskoski, analista de petróleo de GasBuddy.com, escribió: “La Ley de Cabotaje es lo que impide a la industria de energía de EE.UU el enviar crudo canadiense desde Texas hasta el noreste, donde más se necesita”. Laskoski expresó que las refinerías de la costa este están cerrando porque están importando petróleo crudo extranjero basado en el precio Brent, que cuesta $20 más por barril que el de la West Texas Intermediate (WTI).

El 12 de marzo, Matthew Robinson de Reuters analizó la escasez de combustible del noroeste a nivel de producto y encontró que “el noreste de EE.UU puede enfrentarse a una escasez de gasolina sin precedentes debido al cierre de la mitad de las refinerías regionales a mediados de año”. Lo necesario es “mover el producto desde el centro de refinación de la costa del Golfo -que en la actualidad exporta volúmenes récord de combustible a América Latina- a la costa este, que el año pasado importó alrededor de un quinto de su gasolina de Europa”, escribió. Como los productos europeos se basan en precios Brent -que son más altos- y el cierre de las refinerías está afectando el suministro allí, este patrón de comercio ya no es sostenible. Una solución muy sencilla sería que la Administración Obama ofreciera exenciones de la Ley de Cabotaje a los buques de bandera extranjera para llevar los productos sobrantes desde el Golfo hasta el noreste, pero eso pondría al gobierno en desacuerdo con sus partidarios sindicales.

Mary Anastasia O’Grady, periodista del Wall Street Journal, informó el 13 de febrero que el Gobernador de Puerto Rico, Luis Fortuño, necesita buques construidos en el extranjero para apoyar su plan económico. “Para que su plan de impulsar la competitividad de la isla a base del cambio de generación de electricidad de petróleo a gas natural sea efectivo, va a necesitar la ayuda de la perniciosa Ley de Cabotaje de 1920. Esta prohíbe a cualquier buque que no esté hecho en los EE.UU el transportar carga entre puertos estadounidenses. No hay ningún buque petrolero de gas natural liquificado (LNG, por sus siglas en inglés) hecho en los Estados Unidos. A menos que Puerto Rico reciba una exención de la Ley de Cabotaje, no podrá aprovechar el caudal de gas natural de los EE.UU para hacerse más competitivo”, escribió O’Grady.

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