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El amor (y el desamor) en tiempos del notariado

La facultad de las y los notarios para casar es un producto de la Ley 201 de 2016, mientras que la competencia para celebrar divorcios en sede notarial está contemplada en la Ley 52 de 2017.

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Por Daniel Rivera Vargas

Como muchas abogadas y abogados, las licenciadas Barbara María Rivera y Chantal Delgado practican la notaría. Y son de esas notarias que han incluido en sus desempeños profesionales algo que no se hacía hasta hace muy poco tiempo: casar y divorciar parejas en sus sedes notariales.

Rivera aún no ha celebrado divorcios en su sede notarial, pero ha celebrado cuatro matrimonios, incluyendo el de su mejor amigo. “Eso fue un privilegio”, sostuvo.

“Desde el plano profesional, los notarios están preparados hace mucho tiempo, pero en el plano personal es algo muy bonito, porque en una profesión tan conflictiva como la de abogado litigante, cuando dos personas van a formalizar un vínculo es algo muy lindo”, dijo Rivera.

“Es una de las cosas más bonitas de tiene la profesión de notario”, afirmó la licenciada.

Por su parte, Delgado dijo que ella atiende entre tres a cuatro divorcios semanales, y aunque la mayoría son de la forma tradicional, compareciendo ante un juez o jueza, hay muchos de esos divorcios que son en su oficina, en su sede notarial.

“Esto de los divorcios en sede notarial es relativamente nuevo. Antes la opción solo era ir al tribunal y el ambiente -por más que hay salas especializadas- es bien distinto, puede ser muy intimidante para algunas personas”, sostuvo la letrada.

“En ese sentido, en mi oficina, los entrevistó a ambos primero, luego de forma individual… El escenario provee para que ellos -llegado el momento- se sientan cómodos, hay empatía, el proceso no es tan tenso en ese sentido para muchas parejas, contrario a cuando tienen que ir al tribunal”, afirmó.

Otra ventaja del divorcio en sede notarial, dijo, es que el divorcio adquiere validez inmediata, mientras que en el proceso judicial el divorcio no es final y firme hasta que pasan 30 días de emitida la sentencia, y en ese período cualquiera de las personas involucradas puede arrepentirse.

La facultad de las y los notarios para casar es un producto de la Ley 201 de 2016, mientras que la competencia para celebrar divorcios en sede notarial está contemplada en la Ley 52 de 2017.

La abogada Delgado exhorta a que el proceso de divorcio en sede notarial se simplifique en diversos aspectos como por ejemplo, que el notario o la notaria debe tener diversos documentos del Registro Demográfico al momento, mientras que cuando el proceso se celebra ante un juez o jueza, este tiene discreción para ordenar el divorcio sin tener los documentos en su presencia.

Delgado aún no ha celebrado matrimonios. Ha tenido varios coordinados, pero estos se pospusieron por la pandemia.

No fue posible de inmediato obtener información de cuántos matrimonios son celebrados por notarios o notarias, y de cuántos están autorizados a celebrar estos enlaces nupciales, o de los divorcios que son celebrados en sede notarial.

Virmarily Pacheco Rivera, directora ejecutiva del Colegio de Notarios de Puerto Rico, quien imparte un curso de divorcio en sede notarial, hablo de los aspectos positivos de estas nuevas facultades, o competencias del notariado para la celebración de matrimonios o impartir divorcios en sede notarial.

“Es un funcionario adicional para realizar el matrimonio, si nos referimos al matrimonio, no tiene que ser dentro de una iglesia, o un tribunal, es más flexible, más accesible”, sostuvo Pacheco Rivera, quien dijo que los notarios que deseen celebrar matrimonios deben cumplir con ciertos requisitos y ser celebrantes ante el Registro Demográfico.

“Si lo miramos dentro de la competencia del divorcio te puedo enumerar un sinnúmero de beneficios, hay personas que no quieren pisar un tribunal, les da miedo, están muy complicados en su agenda, y la posibilidad y flexibilidad que te da un divorcio ante notario, donde el notario se puede trasladar al lugar donde están las partes, que no tienen que estar juntos, hay cónyuges que no se pueden mirar, en el tribunal se tiene que encontrar los dos, y someterse al itinerario del tribunal, en sede notarial eso no tiene que ocurrir…el notario se acomoda a tu necesidad y conveniencia, lo hacen más ‘friendly’, más cómodo, menos intimidante”, indicó Pacheco Rivera.

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La notaria dijo que estas nuevas competencias para casar y divorciar en sede notarial es “una evolución” en la que estos profesionales del derecho no se limitan al usual tramite relacionado a propiedades inmuebles, sino que contribuyen de nueva manera al bienestar de la ciudadanía, a la vez que alivian la carga de trabajo en los tribunales.

“Definitivamente a través del notario hace el proceso más sensible, porque permite otro acercamiento a las partes. La formalidad y frialdad de un tribunal no la encuentras en la oficina de un notario”, sostuvo Pacheco Rivera.

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