Dictan sentencia a favor del Departamento de Salud en pleito por pruebas

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El juez Anthony Cuevas Ramos dictó sentencia desestimando la demanda de sentencia declaratoria y solicitud de injunction preliminar presentado por 313 LLC., por falta de un daño irreparable al existir remedios ordinarios para la resolución de la controversia.

Según explica el juez Cuevas Ramos en su sentencia, 313 LLC. reclamaba que el Departamento de Salud se negaba a recibir 51,000 pruebas de NOVA TEST. El gobierno ya las había pagado, pero ahora estaba intentando renegociar. La corporación le solicitó al tribunal que emitiera un injunction preliminar para que se le ordenara al Departamento de Salud recibir las pruebas que ya se habían pagado.

Luego, el tribunal emitió una orden donde expresó estar analizando la evidencia sometida, así como las alegaciones de la demanda en busca de los alegados daños irreparables.

Entonces, 313 respondió que el daño irreparable era a las pruebas, ya que podían perder su uso por el lapso del tiempo.

“De un análisis de la jurisprudencia interpretativa sobre el tema de los daños irreparables, podemos observar que 313 no cumple con este estándar. Los asuntos traídos en esta demanda son controversias que surgen de acuerdos entre 313 y el gobierno de Puerto Rico como parte de un contrato de compraventa”, explicó el juez en su sentencia.

Cuevas Ramos también sostuvo que “son controversias que se deben resolver en el proceso ordinario, y no mediante la presentación de un recurso extraordinario”.

Además, señaló que lo solicitado por los demandantes como remedio preliminar constituiría una resolución final de la controversia. O sea, el obligar al Departamento de Salud a recibir las pruebas de manera preliminar le daría fin a la controversia que reclama 313 que existía entre las partes.

El juez puntualizó que 313 no puede aprovecharse del mecanismo interdictal para evitar la posible renegociación de un contrato. “Para eso no existen los remedios en equidad. No perdamos de perspectiva que, al final y a la postre, de lo que estamos hablando es de fondos públicos, dicho de otro modo, el dinero del pueblo”, explicó.

Además, 313 reclamaba en su moción que existía la posibilidad de un daño a su reputación.

“Debemos recordar que un injunction no se debe conceder cuando el daño irreparable que se alega es especulativo o imaginario. El daño reclamable es, por su naturaleza, uno económico que es reparable, aunque en estos momentos no surja una cantidad exacta”, propuso Ramos Cuevas en la sentencia.

En cuanto a la sentencia declaratoria, el juez sostuvo que 313 no demostró sufrir un daño claro y palpable, real, inmediato y preciso.

La sentencia también resalta que los demandantes no lograron demostrar que exista conexión entre el daño sufrido y su causa de acción y “que dicha causa de acción surge bajo el palio de la constitución o de una ley, por el contrario, sus alegaciones se basan en meras conjeturas sobre daños especulativos”.

Lea la sentencia completa aquí.

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