NOTICIAS

Análisis al Supremo federal: Concluye un término de moverse a la derecha y se asoma un término interesante

El profesor Israel Santiago Lugo dialogó con Microjuris sobre el término del Tribunal Supremo de Estados Unidos, que concluyó hace dos semanas.

Nota de la editora: ¿quieres estar al día con lo que sucede en los tribunales de Puerto Rico? Te invitamos a registrarte en nuestro boletín.

Por Daniel Rivera Vargas

El término del Tribunal Supremo de Estados Unidos, que concluyó hace dos semanas, evidenció un movimiento al conservadurismo más rápido de lo que se esperaba, y lo que se asoman para el próximo término es otra nueva ronda de importantísimos casos, según el profesor Israel Santiago Lugo, catedrático de la Escuela de Derecho de la Pontificia Universidad Católica de Puerto Rico.

«El saldo es ciertamente un movimiento natural del tribunal hacia el conservadurismo, hacia la derecha, pero era de esperarse con una mayoría de jueces conservadores de 6 a 3, era de esperarse que el tribunal se moviera a la derecha eventualmente. Claro, lo que sorprende fue el movimiento drástico…», dijo Santiago Lugo.

«Demasiado a la derecha es relativo, pero ciertamente fue más rápido de lo que los propios conservadores hubieran esperado. Fue un movimiento más rápido de lo que se esperaba», indicó el profesor.

Durante la administración de Donald Trump se nombraron tres nuevos jueces asociados al Tribunal Supremo federal. De esta forma, aumentó a seis los jueces nombrados por presidentes republicanos frente a tres considerados liberales nombrados por administraciones demócratas.

Con esa mayoría de seis a tres, el Tribunal Supremo de Estados Unidos emitió decisiones de enorme envergadura como la eliminación federal a la protección al aborto, delegando en cada estado si permiten o no las terminaciones de embarazo. Puerto Rico es una de las jurisdicciones donde mayor protección estatal existe a favor del derecho de la mujer a decidir, recordó Santiago Lugo.

Decisiones sobre libertad religiosa

Pero la eliminación de Roe v. Wade no es la única decisión de envergadura que mueve el derecho estadounidense hacia una corriente conservadora, sostuvo Santiago Lugo.

«Ciertamente la ampliación de los derechos a portar armas con el caso de Nueva York, obviamente la revocación de los precedentes de Roe v. Wade, y Casey v. Parenthood, pero también tenemos los dos casos que se resolvieron sobre la libertad de culto vis a vis la cláusula de establecimiento, Carson v. Makin y Kennedy v. Bremerton School District«, dijo el profesor.

Santiago Lugo mencionó que en Carson se invalidó una ley de Maine que permitía que en los lugares rurales donde no había suficientes fondos para establecer escuelas públicas, el estado le pagará un subsidio a las familias para enviar a sus menores a colegios. Sin embargo, resaltó que los colegios religiosos no estaban incluidos.

«El Supremo federal resolvió que aunque la ley pretendía ser neutral, discriminaba contra las escuelas religiosas y contra los padres que querían llevar a sus hijos a escuelas religiosas y había un problema de discriminación hacia esas escuelas», indicó Santiago Lugo.

En el otro caso, Kennedy,  del entrenador de football que oraba en los camerinos y en el campo de juego y que perdió su empleo por negarse a desistir de esa practica, el Supremo determino que «impedirle al coach que haga su oración silenciosa, que hace él solo, aunque de los hechos surge que algunos estudiantes a veces se le unían, y a otros funcionarios le permitían hacer otra expresión no religiosa, era una violación a su libertad de expresión y su libertad de culto».

El profesor indicó que una parte controversial de la decisión es que hay evidencia de que en ocasiones los rezos no eran silenciosos, como evidenciaron las fotos incluidas en la disidente con la firma de la jueza puertorriqueña Sonia Sotomayor.

Con este caso, «el Supremo revocó el precedente de Lemon v. Kurtzman, de 1971, que había establecido que el gobierno viola la cláusula de establecimiento si sus acciones promueven una religión o su efecto primario es avanzar o inhibir una práctica religiosa o si interfiere y se mezcla excesivamente con la religión».

«No permitirle a un maestro que haga oración en ese momento es una intervención indebida con el derecho a la libertad de culto y religiosa», es lo que resuelve el caso, dijo Santiago Lugo.

Estas decisiones religiosas no tuvieron mucho impacto mediático, como si lo tuvieron Dobbs y el de las armas, pero son muy relevantes.

«Pasaron un poco por debajo del radar y es un movimiento del radar bastante al conservadurismo, dando más garantías a la libertad de culto frente a la cláusula del establecimiento, la separación de iglesia y estado», dijo.

Santiago Lugo entiende que con esta decisión la separación de iglesia y estado «se debilita grandemente la doctrina como se había conocido» .

Pensamiento conservador

El otro caso que el Supremo aprueba de gran peso sobre moverse hacia un pensamiento más conservador es West Virginia v. EPA, que restringe el poder a la esfera federal de gobierno, esto en su ámbito administrativo, abriendo el campo a numerosas impugnaciones futuras de decisiones administrativas basadas en el  nuevo estado de derecho, dijo el catedrático.

«Es un caso donde la gente ha dicho que se le prohibió al gobierno reglamentar el asunto de cambio climático, eso no fue exactamente lo que dijo el tribunal. Se movió a la derecha haciendo una interpretación restrictiva de la ley y dispuso que el poder de una agencia para reglamentar un área de gran impacto, pues lo puede hacer, pero solo si hay una autorización expresa del Congreso a esos efectos», explicó el catedrático.

«Es un movimiento a la derecha porque es una visión de restrictividad del gobierno federal a través de sus agencias administrativas», reflexionó Santiago Lugo

La decisión federal se refiere al Clean Air pero Santiago Lugo dijo que alguien podría intentar usar el razonamiento a nivel estatal y procurar una decisión similar del Tribunal Supremo de Puerto Rico.

«Aunque es hipotético, históricamente nuestro tribunal es bastante conservador y suele seguir las determinaciones del Tribunal Supremo de Estados Unidos, pero es especulativo. Falta mucho, habría que impugnar una ley y que llegara el caso hasta el Tribunal Supremo… puede pasar», dijo.

Impacto en  Puerto Rico

Otro caso importante del Tribunal Supremo federal en los pasados meses fue de gran impacto para Puerto Rico, y se trata de Vaello-Madero, el caso que hubiera permitido que miles de puertorriqueños recibieron una ayuda federal de cientos de dólares mensuales que hoy en día no reciben, destacó el profesor.

«El Tribunal Supremo validó las doctrinas de Califano y Harris de que el gobierno federal puede discriminar contra Puerto Rico a la hora de otorgar beneficios o la aplicación de leyes federales siempre y cuando tenga un interés, o tratar de adelantar un interés particular, dándole gran deferencia la Congreso para discriminar, que también es una visión clásica conservadora sobre la relación de Puerto Rico», mencionó Santiago Lugo.

Ya hay una idea de los casos importantes para el próximo término, explicó el profesor. Por ejemplo, un caso de Primer Circuito donde se impugna que las universidades usen la raza o el ‘affirmative action’ para admitir estudiantes, buscando revocar el precedente judicial que protegía este mecanismo de ayudar a las minorías raciales.

También hay un caso de objeción por conciencia para atender o darle servicios a parejas homosexuales que tiene que ver con libertad de expresión; y hay otros sobre si los estados tienen un deber absoluto para regular elecciones, aunque sea elecciones federales, indicó el profesor.

Específicamente de impacto para Puerto Rico, aún el Supremo no se ha expresado si va a atender o no el caso Fitisemanu v. US, donde entre otras cosas se plantea directamente la legalidad de los casos insulares, que se usan para justificar legalmente parte del discrimen del gobierno federal contra Puerto Rico.

Según el portal SCOTUSblog, el caso aún está pendiente sobre si el alto foro federal lo resuelve, y lo más reciente es que el pasado 6 de junio el Departamento de Justicia de Estados Unidos solicitó, y así fue concedido por el Supremo federal,  una prórroga para replicar al caso hasta el 29 de julio.

«Promete ser otro término interesante», dijo Santiago Lugo.